Docentes no pelean solo por salario

Docentes no pelean solo por salario

Hugo Yasky emitió un comunicado a propósito de la situación actual de los docentes y las tareas que él y la CTERA plantean para las y los docentes de la Argentina. El máximo referente de los educadores afirmó que "decirle a nuestro pueblo que no estamos peleando solamente por una diferencia salarial: Detrás de esto hay un proyecto"

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Hugo Yasky emitió un comunicado a propósito de la situación actual de los docentes y las tareas que él y la CTERA plantean para las y los docentes de la Argentina. El máximo referente de los educadores afirmó que “decirle a nuestro pueblo que no estamos peleando solamente por una diferencia salarial: Detrás de esto hay un proyecto” en su cuenta de la red social Facebook.

El mensaje de Yasky se da en un contexto signado por la confusión. Así es que la derecha real, la del gobierno de Macri y aliados que se expresa en las diferentes corrientes y “bandas” que forman parte de Cambiemos, incluido parte del radicalismo y los ex PJ enrolados con Duhalde y el Partido FE. Estos sectores, sumado al accionar comunicacional, en primera línea de los “call centers” con miles de cuentas falsas de Facebook y Twitter y con la pesada artillería de los medios masivos de comunicación, funcionan como los portavoces de la confusión.

Su minucioso y coordinado trabajo en la instalación de determinades “verdades” que se replican ya no sólo con la estructura de falsedades, sino desde dentro mismo de la sociedad que ya la considera una “verdad legítima”.  ¿Quién no ha visto entre sus conocidos reivindicar al “voluntariado docente” a esos “vagos que laburan 4 horas y cobran 20 lucas? Son personas de la vida real, que también están en la virtualidad de Facebook ,y que ante supuesta realidad su “envidia” acciona como un resorte de los más bajos y reaccionarios instintos. Así vemos repetir los salarios “promedio” de los docentes, su relación a horas de trabajo, sin siquiera ponerse a pensar, por ejemplo, la preparación de los mismos (años de estudio) para conseguir la mayoría de esos bienmerecidos cargos en la docencia y la educación. La virtualidad de las redes sociales nos puede hacer creer que lo que estamos viendo es popular en nuestro segmento social, cuando en realidad nos está encerrando sobre nosotros mismos. Lo mismo pasa con esos contactos que tenemos que reproducen los dictados de Durán Barba.

Esas micro verdades instaladas capilarmente en sectores medios fundamentalmente es la que también debe ser puesta en duda, aunque no con un discurso confrontativo. Discurso en el buen sentido del término, y no ser confrontativo se implica en las formas y no los fondos.

Yasky señala que “en realidad para lo único que trabajan (es) para dividir, para anular la cabeza de nuestro pueblo. Y para lo otro que saben hacer de toda la vida: para robar; esa voracidad que los lleva a cometer los errores que cometen y que son los que, finalmente, los van a terminar poniendo en la picota. Nosotros tenemos que ser capaces de vincular la indignación que hoy siente mucha gente con estas luchas que vamos a dar, porque si la indignación queda solamente en la calentura del que está encerrado en su casa mirando la televisión y no tiene posibilidad de conectar con la energía que nosotros necesitamos desplegar en la calle, esa calentura termina convirtiéndose a la larga en resignación.”

La derecha de Cambiemos pone en el blanco la destrucción de lo público, que nos recuerda a también otras épocas de nuestra historia como la dictadura o el menemismo.

 

La tarea que en este momento tenemos por delante es poder decirle a nuestro pueblo que no estamos peleando solamente por una diferencia salarial: Detrás de esto hay un proyecto que ellos tienen, que es terminar con la educación pública en términos de lo que representa el pensamiento y el compromiso de la escuela pública con las mayorías populares. Nosotros tenemos que defender eso: El orgullo y la dignidad de ser docentes. La otra vez estaba discutiendo con un periodista en televisión que decía que las clases iban a comenzar normalmente y que ya estaban avanzadas las negociaciones en la ciudad y en la provincia de Buenos Aires. Yo le dije que no y cuando le dije que no, me dice y usted cómo sabe. Y yo le contesté: porque los maestros tienen dignidad y tienen en este momento el corazón inflamado de la indignación. Entonces me dijo, eso es poesía. Y yo creo que sí, que hay poesía también en lo que nosotros hacemos, que hay poesía en lo que nosotros defendemos. Y hay mucha gente que puede pensar, socarronamente, que nuestros cantos, que nuestros símbolos, que seguir venerando a Isauro Arancibia, a Marina Vilte, a Eduardo Requena forman parte de un pasado que está irremisiblemente enterrado, que seguir recordando a Stella Maldonado, a Mary Sánchez, que seguir hablando de Agustín Tosco, que seguir levantando las banderas de los que resistieron a las dictaduras, que todo eso es una hojarasca que simplemente va a terminar de triturar el olvido de nuestro pueblo. Ellos apuestan a eso, apuestan al olvido, a la indiferencia, al individualismo, al dejar de mirar y de sentir como propio el dolor del que tenes al lado, a destruir la solidaridad de clase y a destruir la historia de nuestra clase. Y para eso trabajan, es en realidad para lo único que trabajan, si para algo se desviven y hacen horas extras es para eso: Para dividir, para anular la cabeza de nuestro pueblo. Y para lo otro que saben hacer de toda la vida: para robar; esa voracidad que los lleva a cometer los errores que cometen y que son los que, finalmente, los van a terminar poniendo en la picota. Nosotros tenemos que ser capaces de vincular la indignación que hoy siente mucha gente con estas luchas que vamos a dar, porque si la indignación queda solamente en la calentura del que está encerrado en su casa mirando la televisión y no tiene posibilidad de conectar con la energía que nosotros necesitamos desplegar en la calle, esa calentura termina convirtiéndose a la larga en resignación.

La dignidad, la decencia, la valentía y la transparencia con que la CTERA votó el paro de 48 horas es una bofetada en el medio del rostro del Gobierno. Se pensaban que iban a quebrar la voluntad de una organización nacional y que nos iban a partir al medio: Ahora se tienen que bancar la lucha unificada y después de esa lucha unificada, hay que ir a la construcción de un Frente Nacional por la Educación, la Ciencia, la Tecnología y la Cultura para que la Marcha Federal sea abrumadora, para que le mueva los pies a la clase dominante, para que les tiemble el piso debajo del culo y sepan que acá, los maestros de la Argentina, agitan las banderas de Tosco, de los compañeros que murieron luchando y que nadie se entrega.

Fuerza y a pelear por este hermoso mandato que tenemos.

Hugo Yasky

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