La jefa espiritual

La jefa espiritual

Tras sesenta y cuatro años de la conmemoración de la desaparición física de Eva Perón, una breve reflexión

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Mujer que produjo amores leales y odios viscerales en la argentina, hoy vive en la memoria nacional

Por Joaquín Nabais

Su fundación no hace beneficencia, dignifica la carencia. Hoy bajo los días más helados y grises del invierno atlántico en el inconsciente de cada argentino que recoge un jirón de sensibilidad humana, encuentra un quiebre en el éter del ambiente.

Eva Duarte de Perón, sigue atravesando con su éter y se entremezcla con la sensibilidad de su tacto social en cada argentino que cree en que un villero vale lo mismo que un magnate ganadero, en que un obrero vale lo mismo que un CEO.

Hace 64 años el pueblo argentino, se daba cuenta de la trascendencia de la justicia social como meta del peronismo, se daba cuenta de la necesidad de la política como ejercicio central de la ciudadanía y sobre todo la capacidad de conducción como una ciencia donde “Evita” era la providencia, y que hoy sigue en su leyenda mantenida en un peronismo disperso, obsecuente, y multipolarizado, pero que aún sostiene sus bases inclaudicables, pese a las negaciones del liderazgo que se inscribe en distintos sectores del mismo.

Parece que hoy la figura de Eva Perón nutre la aparición y consolidación de la mujer en la política, un espacio que se les negó a lo largo de la historia, y que hoy sigue siendo la pólvora de un fuego que jamás se apagara, pese a que las tendencias sobre el espectro ideológico se han complejizado y con la historia se han alejado unos de otros. Pero la idea de Evita como punto exponencial de un insipiente feminismo en la vida política argentina es innegable. No solo el sufragio femenino significa el logro máximo del peronismo femenino, como se lo trataba en la época, sino que la paulatina participación de la mujer en la política cotidiana, pese a las diferencias con la aparición del Partido Peronista Femenino, que quizás sobre las aristas de igualdad de genero y derechos ampliados, suena lejano al presente.

La dignidad siempre será el motor de un movimiento político que para muchos críticos y observadores es increíble su capacidad de renovación a lo largo de la historia, pero conservando las figuras políticas que nutren cada día la acción sobre los intereses del campo popular.

Hoy se recuerda a la mujer que le dio luz de sensibilidad a la política argentina, privilegio de los machos ganaderos de siglos, y recordamos a una mujer que durante toda su vida al lado de su compañero, algo mucho más difícil que encontrar a alguien. En la plaza dolorida, lagrimas de despedida, la razón de su vida, una clase desvalida y que viva el amor, que muera el cáncer traidor, vale lo mismo un villero que un magnate ganadero. “Y aunque deje jirones en el camino de mi vida, yo se que ustedes recogerán mi nombre y lo llevarán como bandera a la victoria”, bajo un discurso emotivo y sobre un plaza repleta, la despedida entre lagrimas sería la bienvenida del peronismo como fuerza política inamovible de la memoria nacional

“Tu vida dejaste en jirones, volverás y serás millones, tu vida dejaste en jirones, volviste y hoy sos millones” ,  “Jefa espiritual”- Científicos del Palo.

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