La estrategia de lo contingente

La estrategia de lo contingente

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Imagen: La Nación.

 

 

Por Joaquín Nabais

La capacidad de generar discursos apelativos en la opinión pública por parte del Gobierno Nacional es uno de los principales puntos (por no decir el más fuerte) en lo que refiere a una interpelación hacia el otro, el ciudadano que se “informa”.

Parece práctica habitual, algo que tiene sus dudas irrestrictas, sobre el procedimiento de acción, error y rectificación sobre una decisión política. En los últimos días el caso más emblemático es sobre la suspensión de pensiones hacía individuos con capacidades distintas, que tiene rango constitucional. “La Convención sobre los Derechos de las Personas con discapacidad, aprobada mediante resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas el 13 de diciembre de 2006 y aprobada por nuestro país por Ley 26.378 del año 2008; convertida en Ley Nacional vigente para la protección de las personas con discapacidad por Ley 27.044 en diciembre de 2014; a lo largo de sus 49 artículos tiene como propósito promover, proteger y asegurar el goce pleno, y en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con discapacidad, y promover el respeto de su dignidad inherente”, señala Nora Rosana Maciel Defensora de Pobres y Ausentes Nro. 2-Corrientes, en el sitio web de Asociación  Pensamiento Penal.   Es evidente e irrefutable que se trata de una ley con grado constitucional y con una reivindicación sobre el derecho internacional, pero el intento de establecer por parte de Cambiemos una imagen de permanente aprendizaje, que tiene su relación en establecerse como una fuerza política ajena al arco tradicional ideológico.

Lejos de tratar de posicionarse como una novedad, el Gobierno rescata los viejos manuales de estilo de conservadurismo nacional, pero con una enorme capacidad retórica, impulsada por uno de los asesores políticos más controversiales y efectivos de la fuerza oficialista.  Pero iniciado este 2017, uno de los principales titulares fue el caso mal llamado Correo-gate, o más acertado auto-condonación de deuda por el correo argentino, que adeudaban el grupo de empresas relacionadas a la familia del Presidente de la Nación. Sin dudas la “corrección” y vuelta atrás del macrismo, fue uno de los principales hechos políticos que inauguró una estrategia político-discursiva del Gobierno. Es el caso de las declaraciones del Ministro de Educación, Esteban Bullrich, que a grandes rasgos devela vulgarmente en que se basa la estrategia de avance sobre cuestiones a contrariedad de los presupuestos ideológicos del gobierno, ¿qué es lo que hacemos para vencer a la resistencia? y se responde: “Primero, lanzar muchas iniciativas al mismo tiempo porque el gremio focaliza. Entonces cuando el gremio focaliza, estoy develando la estrategia pero no importa porque es poco atacable igual, le abriste doce y las otras once avanzan”.

El “si pasa, pasa” titulado por el periodismo opositor tiene su relación en la capacidad de generar situaciones contingentes para que el gobierno avance sobre su agenda de gobierno, quien muchos creen que no existe.  Se trata de un plan de gobierno meramente conservador, que establece las editoriales básicas de un liberalismo aplicado a medias, sin respetar el alto contenido teórico que advierte que el enemigo principal del liberalismo es la concentración económico, un caso más sobre el gran abismo entre teoría y aplicación.

Es de total necesidad de aplicación de esta estrategia que la opinión pública se focalicé sobre un avance depresivo de esta fuerza política mientras avanza por detrás sobre más, en gran relación a poder llevar a cabo un claro programa económica, que si nos detenemos a analizar en retrospectiva, se encuentra en gran medida de aplicación.

En lo que hace a la capacidad de permeabilidad discursiva del macrismo, ante la opinión pública es evidente, en primeridad, la tácita alianza del oficialismo con los principales holdings de medios y telecomunicaciones en el país. Y en segundo lugar, la reproducción y análisis en unidad que establecen los medios opositores, por lo tanto es evidente establecer un circulo dinámico que puede generar más o menos legitimidad sobre algunos temas, que se encontraban por fuera de la agenda pública y social, en donde se vuelven a poner en duda, ciertos debates que se habían saldado. Inclusive la soberanía sobre las Islas Malvinas, y su eliminación cartográfica en gráfica publicitaria gubernamental.

Por otro lado, también el Gobierno se ha encontrado con lo que se puede conceptualizar como nodos o discusiones cristalizadas en la memoria colectiva de la sociedad, como el fallo de la Corte Suprema de la Nación del beneficio del “2×1” hacía represores, y los dichos del Secretario de Derechos Humanos de la Nación que se mostraba de acuerdo al fallo elevado por la Corte. Vale aclarar que luego el secretario tuvo una suerte de “arrepentimiento” sobre sus dichos, al ver una gran presencia de rechazo social sobre este fallo. Una ilustración evidente que en estos más de 30 años de democracia, la política y la justicia no ha resuelto totalmente el acercamiento de los tiempos sociales sobre el Estado, producto de la falta de representatividad encarnada en la crisis del 2001.

Ahora bien, hoy si una fuerza política decide oponerse en todos sus aspectos a la estrategia y agenda política del Gobierno, debe profundizar la capacidad discursiva de Cambiemos, en todos sus aspectos. Iniciando en la propaganda política y la inclusión del otro a lo propio, se debe profundizar hacia la integración. Pasar de la básica matriz publicitaria del “en todo estas vos” a “la patria sos vos”. Se trata de la integración de un tercero, del otro, el ciudadano o a quien se construya ese discurso, para que la representación no sea meramente institucional, sino humanista. La diferencia entre el estar y el ser.

 

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