Llegó el segundo semestre

Llegó el segundo semestre

Segunda mitad del año. Promesas incumplidas e inversiones que no llegan. Desorden en el FPV y retorno de CFK.

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Macri y el "famoso" segundo semestre

“No dije que se iban a resolver todos los problemas en el segundo semestre” sentenció el presidente Mauricio Macri en lo que pareció una apertura de paraguas frente a la expectativa generada por él y su equipo de gobierno durante la primera etapa de su gestión.

Los primeros seis meses del gobierno de la alianza Cambiemos tuvieron como resultado central un deterioro en la calidad de vida de los sectores populares, afectados por la inflación, la merma de la actividad económica, los despidos y por un Estado que empieza a desaparecer en cuanto a su función niveladora que cumplió en los gobiernos anteriores.

Estos golpes que ya sufren trabajadores, comerciantes, PyME sumado a los aumentos de las tarifas que alcanzan el 140%, hicieron que los augurios, generados por el gobierno y reproducidos a mansalva por los medios de comunicación, acerca de un próspero segundo semestre mantengan la esperanza en la actual administración.

Pero cuando se golpea a la población con políticas que desmejoran su calidad de vida la generación de expectativas se puede volver en contra. Es una verdad de Perogrullo decir que las cosas no van a mejorar de un día para el otro, pero un espacio político que se ha mostrado más eficaz que ningún otro en el área de la comunicación no puede asombrarse del impacto que generan las promesas de prosperidad, cuando por otro lado ha disminuido el poder adquisitivo producto de una inflación que ronda el 40% y paritarias que no se han acercado a ese índice.

En este contexto, volvió Cristina Fernández de Kirchner. Arribó ayer a las 22:05 en Aeroparque ante miles de personas que la fueron a recibir luego de una semana cargada de conflictos con la Justicia. Hasta ahora, la campaña de la “pesada herencia” y de avances judiciales contra funcionarios del anterior gobierno le resultó a Cambiemos para menguar el impacto de las políticas recesivas que ha implementado pero la presencia de CFK mueve el amperímetro.

Hay muchas especulaciones sobre el rol que tomará la ex presidenta en esta segunda mitad del año, aunque la mayoría parece ser más expresiones de deseo que certezas concretas sobre la posibilidad de mayor presencia política.

Lo que sí es una certeza es el desorden existente dentro del Frente Para la Victoria y del peronismo en su nuevo papel de opositor. Las fuerzas están divididas, tanto en el Congreso como en la calle, y Cristina Kirchner aparece, hasta ahora, como la única dirigente capaz de aglutinar diferentes sectores que hoy no encuentran una síntesis que aúne las contradicciones dentro del movimiento nacional y popular.

Esto el gobierno actual lo sabe. Un FVP unido en la oposición, con capacidad de movilización, con intendentes de populosas localidades y con el arraigamiento que los sectores populares, en momentos inestables, tienen con el peronismo no es conveniente para un oficialismo que hasta el momento sólo ha tomado medidas para los actores más poderosos de la economía (quita de retenciones a la minería, eliminación del cepo al dólar, acuerdo con los buitres y devaluación) con un fuerte impacto en las capas medias y bajas de la sociedad.

Por otro lado, siguen sin llegar las anheladas inversiones extranjeras que permitan el ingreso de divisas que el gobierno está esperando para ingresar en la senda del desarrollo. El ex colaborador económico de Daniel Scioli, Miguel Bein, sostuvo que “el gobierno no es neoliberal, sino desarrollista porque no cree en el crecimiento basado en el consumo sino en la inversión”. Por ahora, las inversiones no llegan pero, de llegar, tampoco se ha escuchado un plan de inversiones, que incluya sobre qué sectores se pretende invertir y así, el desarrollo, se convierte en un concepto abstracto que en la mayoría de los casos termina implicando una mejoría para algunos pero que no favorece al conjunto de la sociedad.

De esta forma comienza el esperado segundo semestre, sobre el cual se generaron expectativas y la administración de Macri no podrá mirar para otro lado por haberlas generado. Resta observar en los próximos días si CFK pretende  tener un rol más activo o no y si esto logra reunificar al peronismo en la oposición. Cuestión que el gobierno teme.

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