Una fiesta con sabor amargo

Una fiesta con sabor amargo

EL ROCK NI LA MUSICA MATAN. La fiesta del Indio en Olvarría 2017, que antes del recital se hablaba que podía ser la última, fue pacífica y no hubo desmanes: hasta que llegó la avalancha. En la previa y a diferencia de otras veces, no hubo mayores escaramuzas ni conflictos. Todo se desenvolvía de la forma más tranquila, con música y puestos callejeros en todos lados. Miles de personas fueron en sus autos, en combis, colectivos, un crisol popular que es único en su tipo en el mundo.

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Pese a que los recitales del Indio Solari repiten su lógica continuamente, ningún responsable municipal previó el exceso de público durante el recital, ni la logística para la salida. Dos muertos, veinte heridos y caos de transporte. El Municipio de Olavarría que comanda el secuaz de Macri y Vidal, Ezequiel Galli, le quedó grande la responsabilidad de organizar el show. Mientras los medios masivos de comunicación estigmatizan al rock y tal como dijo Galli “es un evento privado” no había ni puestos de sanitarios, ni policía, ni ningún tipo de contención del Estado ni antes, durante y menos luego del show.

La fiesta del Indio en Olvarría 2017, que antes del recital se hablaba que podía ser la última, fue pacífica y no hubo desmanes: hasta que llegó la avalancha. En la previa y a diferencia de otras veces, no hubo mayores escaramuzas ni conflictos. Todo se desenvolvía de la forma más tranquila, con música y puestos callejeros en todos lados. Miles de personas fueron en sus autos, en combis, colectivos, un crisol popular que es único en su tipo en el mundo.

Dos personas muertas, un tendal de heridos, el caos en el transporte de vuelta. Incendios y rotura de frentes de locales. El recital del Indio Solari en Olavarría derivó en lo que en parte carga su mitología y traía por anticipado a la ciudad que lo recibió, y lo que en parte resulta del uso interesado de esa mitología y que, en definitiva, no se tomó en cuenta para la logística de la ciudad por parte de las autoridades locales. El presidente Mauricio Macri envió sus condolencias a los familiares de las dos personas fallecidas y aprovechó para levantar su índice y sermonear: “Esto sucede cuando uno pasa por encima de las normas. Dicen ‘tanta gente puede entrar a un lugar’ y por ahí resultan antipáticas”. Macri no dijo nada respecto a que el que incumplió las normas fue el propio intendente local, de Cambiemos, Ezequiel Galli. Si los recitales del Indio tienen como norma que entran sin entrada decenas de miles de seguidores al promediar el espectáculo, las autoridades locales dejaron de lado el dato como previsión. Pese a que la historia se lo marcaba, Galli tampoco se detuvo en que la ciudad quedaría desbordada. No fue una diferencia de diez mil personas. Entró más gente en la ciudad en un fin de semana que la cantidad de residentes, y todos debían alimentarse, pasar una noche y partir. Galli fue fiador del espectáculo ante la justicia para que éste pudiera realizarse, contrato que firmó como jefe comunal salteando al Concejo Deliberante.

“La Colmena se prepara para un recital histórico. #IndioEnOlavarria el 11 de marzo será una Misa inolvidable”, decía en su cuenta personal el 3 de marzo pasado. El 8 de marzo retuiteaba: “#MisaRicotera #IndioSolari “El #Recital va a ser un éxito”, @ezequielgalli #Intendente #Olavarría @CronicaTV”.

En una conferencia de prensa realizada en el mediodía de ayer, Galli sostuvo que “la situación se fue de las manos, no se esperaba tanta gente” y confirmó que tras el recital de anoche había “dos personas fallecidas” y “doce heridos internados”. “La responsabilidad del municipio ayer fue controlar la calle y el sistema de salud que no colapsó en ningún momento”, acotó el jefe comunal de Cambiemos. Asimismo, dijo: “Lamento profundamente que lo que debería ser una fiesta terminó siendo lo que fue. Como intendente, si bien no tenemos responsabilidades legales con los fallecidos, me siento responsable de la situación”. Sin embargo, había firmado como fiador del espectáculo ante la justicia, obligándose a la entrega de medios y personal para que se pudiera llevar a cabo y tuviera un buen fin el show.

Pese a que consideró como imprevisible el desborde del predio, en los meses previos, Galli publicaba una cantidad de tweets en los que hacía alusión el show. El 3 de febrero subió: “#HayEquipo. Planificando un recital histórico junto a funcionarios y voluntarios. #IndioEnOlavarria”. Y el 21 de ese mismo mes, manifestó: “Gabinete por el Indio: los vecinos plantearon sus dudas y junto a nuestro equipo de gestión dimos respuestas concretas”. Sin ir más lejos, el 8 de este mes había sostenido: “Ahora estamos en @A24COM dando detalles sobre el evento cultural del año #IndioEnOlavarria”.

Respecto de los testimonios que indicaban que la capacidad del predio rural La Colmena habría sido excedida por alrededor de 100 mil personas, el intendente reconoció que las medidas de seguridad “estaban previstas para 170 mil personas” y el lugar “estaba preparado para la mitad de la gente de la que había”.

Sin embargo, sorprendió a los periodistas en la conferencia al afirmar que “nadie se imaginó que podía venir tanta cantidad de gente”. En relación a dicha declaración, el 8 de marzo había asegurado: “Radio Del Plata ‘Viven 120 mil personas (en Olavarría) y se calcula que van a venir 150 mil” @ezequielgalli a @tunykollmann sobre el recital del #IndioSolari”. Y el sábado había twiteado: “14:30 abrieron las puertas del predio. Ya pueden ingresar los miles de ricoteros que están en #Olavarria”.

 

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